El sector aportó USD 2.337 millones adicionales en comparación con el mismo período del año pasado. El trigo, el girasol y la carne vacuna lideraron el crecimiento, compensando la caída de la soja.
Sábado 23 de mayo de 2026
El campo y la agroindustria consolidan su rol como el principal motor de la economía argentina. Durante el primer cuatrimestre de 2026, las exportaciones del sector alcanzaron los USD 16.804 millones, lo que representa un sólido incremento del 16,2% en comparación con el mismo período del año anterior.
Los datos surgen del último Informe Mensual de Exportaciones por Complejos, elaborado por la Bolsa de Cereales y presentado por el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA). Esta suba se tradujo en una bocanada de aire fresco para las reservas del país, aportando un ingreso adicional de USD 2.337 millones en lo que va del año.
Si se pone la lupa sobre el último mes, durante abril el sector generó despachos por USD 4.542 millones (escalando desde los USD 12.218 millones acumulados a marzo). Esto significó una suba interanual de USD 650 millones respecto a abril de 2025, ratificando la tendencia positiva.
Ganadores y perdedores: el mapa de las cadenas de valor
El desempeño del cuatrimestre dejó en evidencia realidades mixtas y un comportamiento dispar entre los distintos complejos productivos:
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Los pilares del crecimiento: El fuerte impulso provino de los cultivos de invierno y algunas economías regionales. Los complejos de Girasol, Trigo y Carne + Cuero vacuno fueron los que más divisas adicionales aportaron netamente a la balanza comercial.
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Los más dinámicos: En términos de crecimiento porcentual, los sectores que mostraron mayor aceleración respecto al año pasado fueron el Porcino, el Girasol y el de Legumbres.
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El freno de mano: En la vereda opuesta, los complejos de Soja, Maní y Avícola registraron variaciones negativas, actuando como un amortiguador que limitó un crecimiento que podría haber sido aún mayor.
Alerta por la competitividad cambiaria
Más allá de las buenas cifras de facturación, el informe encendió una luz amarilla respecto a la macroeconomía y la competitividad del sector.
Según el documento, el Tipo de Cambio Real Multilateral (TCRM) que calcula el Banco Central (BCRA) sufrió una caída del 2% respecto a marzo de 2026. Con este retroceso, el indicador de competitividad cambiaria se ubicó un 1% por debajo del promedio registrado durante todo el 2025.
Desde el CAA —entidad que nuclea a más de 60 cámaras del sector— señalaron que continuarán monitoreando la evolución de los mercados internacionales. Asimismo, reafirmaron su compromiso de seguir gestionando políticas públicas que apunten a potenciar el valor agregado, la generación de empleo federal y el arraigo productivo en el interior del país.
