El ex diputado nacional rompió el silencio sobre sus aspiraciones ejecutivas. Con fuertes críticas a la conducción actual del peronismo y apoyado en su alto perfil en redes sociales, aseguró: “A mí no me pueden comprar ni condicionar”.
PARANÁ | 09 de febrero de 2026 — Aunque el calendario electoral todavía parece lejano, el escenario político de Entre Ríos comenzó a agitarse. En una entrevista reciente, Marcelo Casaretto confirmó su intención de competir por la gobernación en las elecciones de 2027, posicionándose como una alternativa de peso dentro del Partido Justicialista (PJ).
Alejado de los cargos públicos desde que finalizó su mandato en el Congreso en 2023, Casaretto no ha perdido presencia en el debate cotidiano. A través de sus perfiles en X, Instagram y Facebook, el ex legislador se ha convertido en una de las voces más punzantes contra la gestión provincial de Rogelio Frigerio y el gobierno nacional de Javier Milei.
«Representación política» y autonomía
Casaretto fundamenta su postulación en la necesidad de una renovación dentro de su propio espacio. Según el dirigente, el peronismo entrerriano atraviesa una crisis de liderazgo: “El PJ necesita una representación política que hoy no tiene”, disparó.
En cuanto a su perfil como candidato, hizo hincapié en su autonomía y trayectoria, recordando su paso como Ministro de Economía bajo la gobernación de Jorge Busti en los años 90. “Estoy dispuesto a ser candidato porque a mí no me pueden comprar ni condicionar”, subrayó, en un claro mensaje hacia las estructuras internas del partido y los sectores de poder provincial.
La política de los «likes»
Un dato no menor en el discurso de Casaretto es su apuesta por la comunicación directa. Ante la falta de un aparato institucional, el ex diputado se refugia en la «comodidad de sus redes», desde donde asegura mantener su vigencia.
“Me mantengo arriba en la opinión pública. Tuve tres millones de vistas”, destacó con orgullo al referirse al alcance de sus publicaciones.
Un tablero en movimiento
El anuncio de Casaretto llega en un clima de alta tensión social en Entre Ríos. Mientras el ex diputado lanza su carrera, la provincia enfrenta una semana clave marcada por:
El conflicto paritario con Agmer y la movilización de ATE contra la reforma laboral.
El debate por el acuerdo con Estados Unidos y su impacto en la industria avícola.
La preocupación por el incremento de la siniestralidad vial en las rutas entrerrianas.
Con este movimiento, Casaretto se convierte en el primer dirigente del peronismo en «anotarse» oficialmente para la carrera de 2027, desafiando al PJ a decidir si aceptará una construcción basada en el activismo digital o si buscará una reorganización tradicional de cara a los próximos años.
