La histórica firma de baterías cierra su planta en el Parque Industrial por «falta de ventas» y traslada su producción a Buenos Aires. Los empleados montaron una guardia permanente y el lunes llevarán el reclamo a la Secretaría de Trabajo.
Sábado, 27 de junio de 2026
Gualeguaychú (R2820) — El viernes marcó el fin abrupto de una semana de producción normal en la planta de Unión Bat S.A., una de las principales firmas que opera dentro del Parque Industrial sobre el acceso sur a Gualeguaychú. Sin alertas previas, los dueños de la empresa de baterías —con cerca de 80 años de trayectoria— decidieron cerrar la planta local y concentrar su producción en la provincia de Buenos Aires.
El impacto socioeconómico será contundente e inmediato para la ciudad: un centenar de personas se quedaron sin su fuente laboral, afectando a trabajadores que promedian entre 15 y 20 años de antigüedad, en medio de un contexto macroeconómico ya golpeado por los índices de desempleo.
Escribanos, telegramas y notificaciones por WhatsApp
La metodología del despido masivo generó un profundo malestar por la total falta de empatía hacia el personal:
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Turno tarde: Una escribana se presentó a media mañana en la puerta de la fábrica para notificar el despido al personal antes de su ingreso.
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Turno mañana: Los operarios fueron informados del cese de la relación laboral justo cuando se retiraban tras cumplir su horario.
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Licencias y vacaciones: Quienes no estaban en la planta recibieron el aviso a través de un telegrama enviado por WhatsApp.
La medida afectó de forma directa a 100 trabajadores bajo convenio del Sindicato de Trabajadores Químicos y Petroquímicos. En tanto, los 10 o 12 empleados fuera de convenio —supervisores y gerentes— no fueron alcanzados por el recorte.
Guardia permanente para custodiar las máquinas
Ante el cierre intempestivo, los operarios decidieron en asamblea montar una guardia respetando los horarios de sus turnos habituales, instalando un gazebo y carpas frente al establecimiento. El objetivo de la medida es doble: visibilizar el conflicto y evitar que la empresa retire la maquinaria.
«Vamos a cumplir los horarios de los turnos afuera de la fábrica. No queremos que nos saquen ninguna máquina porque la fábrica estaba para producir; hasta hoy a la mañana estuvo produciendo», advirtió Martín Gómez, delegado del gremio.
Denuncia policial y presentación ante la Secretaría de Trabajo
La presentación formal ante la Secretaría Provincial de Trabajo no pudo realizarse este viernes debido a que la jornada fue no laborable por el Día del Empleado Público provincial. Por este motivo, el sindicato avanzó primero con una denuncia policial, argumentando que la notificación por WhatsApp carece de validez legal y que, hasta que no llegue el telegrama físico al domicilio, los operarios siguen perteneciendo formalmente a la empresa.
«El lunes haremos la presentación en el Ministerio de Trabajo para que actúe lo más rápido posible y empecemos a ver qué quiere hacer la empresa con toda la gente y con la fábrica», anticipó Gómez.
Un golpe ciego y el reclamo al municipio
Lo que más llama la atención del sindicato es la falta absoluta de señales de crisis. Si bien la firma venía pagando las quincenas en dos cuotas desde hace unos meses (60% el día 20 y el 40% restante el 24), la producción continuaba sin interrupciones. Incluso, la semana pasada el gremio mantuvo un encuentro con el gerente de Recursos Humanos en el que no se mencionó ninguna situación de alarma.
Mientras la planta de San Martín (Buenos Aires) —donde se realiza el armado final— continuará operando normalmente, en Gualeguaychú el destino parece ser el cierre definitivo del establecimiento que procesaba la materia prima.
Frente a este escenario, el delegado gremial lanzó un fuerte llamado a las autoridades locales y a la Corporación del Desarrollo: «Hay 100 familias que se están quedando en la calle. Esa gente no saca la plata fuera, compra en el mercadito del barrio, en el supermercado. Esto no es joda. Que se pongan a la altura de las circunstancias y que salgan a decir algo».
